Fuente: La Opinión de Zamora
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J. A. GARCÍA. La provincia de Zamora cuenta con sólo cuatro parejas de águilas perdiceras, tres con una cría en el nido a la que los padres prestan la máxima dedicación para sacarla adelante. Son las protagonistas del Plan de Conservación puesto en marcha por la Fundación del Patrimonio Natural de la Junta de Castilla y León, a través de la Fundación Tierra Ibérica, con el apoyo financiero de Iberdrola Renovables.
La comunidad de Castilla y León únicamente acoge en sus feudos catorce parejas de perdicera, repartidas por el Parque Natural Arribes del Duero zamorano-salmantino y Burgos.
El Plan de Conservación, financiado con 1.165.000 euros, fue iniciado el año 2008 y se prolongará hasta el 2011. Según los datos facilitados, 232.000 euros fueron destinados al 2008, 363.000 al 2009, 310.000 serán invertidos en 2010 y 260.000 en 2011 y último año.
Las parejas zamoranas tienen sus territorios en los términos de Villalcampo, Torregamones, Pinilla y Fermoselle. La fermosellana, además, cuenta con una minicámara «pegada a la roca», a ojos del nido, que permite un seguimiento continuado -excepto por la noche- de la vida familiar, y cuya cotidianeidad puede ser observada segundo a segundo por los amantes de la naturaleza al haberse puesto a disposición del público en un monitor situado en la Casa del Parque de San Francisco, en Fermoselle.
El responsable de Tierra Ibérica, Javier García, señaló que esta grabación, una vez analizada minuciosamente, «permitirá saber qué comen, que tipo de presas eligen y en qué cantidad». En estos momentos el polluelo cuenta con algo más de quince días y sus padres lo atienden, por lo visto, a cuerpo de rey.
Uno de los pilares de la actuación estriba en proporcionar alimento a estas emblemáticas rapaces. Para ello se acometen dos proyectos «pilotos» de repoblación de conejos, que siguen criterios casi contrapuestos, pero que en ambos cuentan con el respaldo decidido de los cazadores de la zona, que también sueñan con verse favorecidos con la expansión de la especie para mayor disfrute y alegría cinegética.
La buena disposición de los cazadores fue reconocida por el director, en funciones, del Espacio Protegido, Mariano Rodríguez, durante la visita organizada el pasado martes a la zona.
En Torregamones la actuación consiste en soltar conejos, traídos de Latedo, «con todas las garantías sanitarias» y vacunados contra enfermedades tan masacrantes como la vírica y la mixomatosis. El escenario de campeo permanece defendido por un pastor eléctrico cuyas fuertes descargas aconsejan guardar las distancias. El objetivo es impedir que depredadores «como el zorro o el jabalí» machaquen una especie cuyas esperanzas es que se multiplique para el bien del águila perdicera y del hombre. Los conejos, considerados como el gran «recurso trófico», gozan de vivares acondicionados con carrascos y comederos para que así prosperen lo mejor posible.
El presidente del coto de caza, Celestino Pascual, indicó que también se hacen siembras «a dos hojas». «Tenemos muchas ganas de matar conejos», expresó porque «antes a lo mejor matábamos siete u ocho el primer día, y ahora no se consigue esa cifra en toda la temporada». Manifestó que «el conejo ha fallado, al igual que la perdiz», culpando del desastre, en parte, a la rapacidad de los milanos. La predación en conjunto fue cifrada «en un 50%».
En Pinilla de Fermoselle el proyecto de repoblación de conejo consistió en una introducción masiva de 280 conejos, traídos de Toledo sin vacunar, y el objetivo es conseguir una alta densidad. Los nuevos inquilinos han sido acondicionados con más de medio centenar de vivares construidos en plena armonía con el medio natural, con tubos indestructibles y diseñados para evitar el acceso de los mustélidos. Son habitáculos «con unas condiciones de humedad y de temperatura acordes a los de un vivar natural» al decir de Fernando Aparicio y Jorge Fernández, que incidieron en el deseo de conseguir una población de conejo «lo suficientemente potente para que sea un núcleo autosuficiente». Para que los moradores no sufran los rigores de la falta de alimento se han realizado siembras de cereal y de leguminosas. «No sólo se pretende garantizar alimento sino alargar el periodo reproductivo» subrayaron.
También es un territorio defendido con un pastor eléctrico para evitar la depredación, aunque ya han visto que el zorro es más listo que los perros y «aprende el sistema». Los responsables de esta operación recalcaron en lo crítico que es el primer periodo, la primera generación. Ambos destacaron «la total colaboración de los cazadores de Pinilla» con el proyecto.
Juan Antonio Casado Coco, encargado de seguir de cerca las andanzas de las águilas perdiceras, habla de que el territorio de caza de cada pareja, aunque está en función del alimento, ronda «los 10 kilómetros cuadrados».
El día de la visita es frío y ventoso, con los efectos de la helada visibles en las mustias plantas, de modo que, según precisa Casado Coco, «el águila prefiere amonarse o discurrir pegadas al suelo», sin exponerse a las alturas que permiten la contemplación de sus altaneros vuelos. Uno de sus empeños es conseguir «fijar la pareja al territorio» y para ello se ha buscado una alimentación suplementaria «con paloma».
Como las grandes amenazas del águila perdicera en España se apuntan «la pérdida de hábitat por abandono rural, infraestructuras, aumento del matorral, disminución de las especies presa»; también hay mortalidad «por persecución directa a través de disparo por cazadores, cepos y conflicto colombicultores». Otro factor de muerte es «la electrocución y colisión con tendidos» y existen cambios en la dieta «por disminución en la captura como conejo y perdiz, y aumento de palomas domésticas, gaviotas y córvidos».
La responsable de prensa de Iberdola, Silvia Herrero, destaca la labor realizada en la modificación de elementos eléctricos de los escenarios campeados por el águila perdicera. No obstante, también reconoció una cierta parálisis a la hora de atender en toda su dimensión lo contemplado en el decreto de 2008 referente a las medidas para la protección de la avifauna contra la colisión y la electrocución en las redes de alta tensión.
La coordinación existente entre el personal portugués y el español es otra cuestión destacada y que tiene su fundamento por cuanto que desde la vertiente lusa se contemplan los nidos ubicados en los cortados zamoranos y desde la parte española se observan las nidificaciones de los cantiles portugueses.
Iberdrola Renovables, «a través de una política medioambiental y un código de buenas conductas se compromete a promover la innovación medioambiental y la ecoeficiencia en la producción energética». En este criterio se incluye su aportación de una cuantía a la Fundación Patrimonio Natural por importe de 4.552.000 euros, 700.000 de los cuales fueron destinados a la traza, balizamiento restauración paisajística y mejora del hábitat del Sendero de Gran Recorrido de Sanabria . La visita, que también contó con la presencia del director de Espacios Protegidos de Zamora, Jesús Palacios, finalizó con una visita a la Casa del Parque de Fermoselle y una comida de intercambio de impresiones.
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