Fuente: El Norte de Castilla
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Cinco familias tuvieron que ser evacuadas de sus viviendas en Micereces de Tera y en Quiruelas de Vidriales debido al desbordamiento del Tera y del arroyo Almucera, que alcanzaron su máxima cota a la una de la madrugada de ayer.
La situación más problemática se vivió en la urbanización Río Chico, en Micereces de Tera, donde el agua se adentró en varias calles de la urbanización y llegó a alcanzar 50 centímetros de altura en una de ellas, lo que obligó a desalojar cuatro viviendas. Dos de las familias salieron antes de que el agua les aislara, pero otras dos precisaron de la ayuda de los servicios de Protección Civil, Guardia Civil y vecinos. Otra familia más se vio rodeada por las aguas del Almucera y también tuvo que abandonar su casa de madrugada.
En la urbanización de Micereces el agua llegó a los garajes de algunas casas y llegó a cubrir por completo las mesas del merendero. A lo largo de la noche el caudal del Tera llegó hasta algunas calles de Sitrama de Tera e instalaciones situadas junto al río en Mózar de Valverde, donde rodeó el antiguo camping y el complejo hostelero de Puente Mózar. Éste fue el más afectado, ya que llegó hasta las dependencias del bar.
A lo largo de la mañana el nivel del agua fue descendiendo, aunque el río inundaba toda la zona de los merenderos, así como las choperas situadas en las inmediaciones y saltaba por encima de la carretera en el cruce con Burganes de Valverde, donde se estableció un control para el tránsito de vehículos.
El Órbigo, en la Depuradora
El río Órbigo confirmó las previsiones y subió su nivel a lo largo de la noche, de manera que ayer anegaba ya varias calles de Santa Cristina de la Polvorosa y se acercó al polideportivo y piscinas municipales. La situación más problemática se vivía en Benavente, donde el río llegó hasta el mismo borde de la depuradora que abastece de agua a la ciudad hasta inundar el sótano. Los operarios dedicaron la mañana de ayer a achicar agua en las instalaciones, cuando ya la situación de peligro era menor. Tal como informó un responsable de Aquagest, si hubiera subido un metro más se habría cortado el abastecimiento de agua al quedar inutilizada la depuradora, un riesgo aún cercano, puesto que se prevén nuevas crecidas en las próximas horas.
La estampa que ofrecía ayer Benavente en la zona de las huertas de la Pradera era completamente desoladora.
El río ha cortado los caminos de las huertas, varias familias que allí residen fueron advertidas del peligro y tanto la zona del Paseo de las Pavas como los espacios verdes eran ayer un mar de agua.
La situación puede empeorar hoy, según indican las previsiones meteorológicas, por lo que se mantiene la alerta tanto en Sanabria como Benavente.
«La situación en general ha sido muy complicada durante toda la noche, y tendremos que estar preparados para mañana», advirtió la subdelegada del Gobierno, quien visitó ayer la zona y a las familias desalojadas. Tal como expuso, para hoy se esperan lluvias intensas y viento, que será en Sanabria de hasta 100 kilómetros por hora, lo que puede traer consecuencias desagradables para la población, de manera que pedimos precaución a quienes viven cerca de los ríos». Subrayó que La Guardia Civil «está a su disposición para todo».
El desembalse continúa en Agavanzal (460 metros cúbicos por segundo), así como en Villalcampo (800) y en Ricobayo (400).
Cinco familias tuvieron que ser evacuadas de sus viviendas en Micereces de Tera y en Quiruelas de Vidriales debido al desbordamiento del Tera y del arroyo Almucera, que alcanzaron su máxima cota a la una de la madrugada de ayer.
La situación más problemática se vivió en la urbanización Río Chico, en Micereces de Tera, donde el agua se adentró en varias calles de la urbanización y llegó a alcanzar 50 centímetros de altura en una de ellas, lo que obligó a desalojar cuatro viviendas. Dos de las familias salieron antes de que el agua les aislara, pero otras dos precisaron de la ayuda de los servicios de Protección Civil, Guardia Civil y vecinos. Otra familia más se vio rodeada por las aguas del Almucera y también tuvo que abandonar su casa de madrugada.
En la urbanización de Micereces el agua llegó a los garajes de algunas casas y llegó a cubrir por completo las mesas del merendero. A lo largo de la noche el caudal del Tera llegó hasta algunas calles de Sitrama de Tera e instalaciones situadas junto al río en Mózar de Valverde, donde rodeó el antiguo camping y el complejo hostelero de Puente Mózar. Éste fue el más afectado, ya que llegó hasta las dependencias del bar.
A lo largo de la mañana el nivel del agua fue descendiendo, aunque el río inundaba toda la zona de los merenderos, así como las choperas situadas en las inmediaciones y saltaba por encima de la carretera en el cruce con Burganes de Valverde, donde se estableció un control para el tránsito de vehículos.
El Órbigo, en la Depuradora
El río Órbigo confirmó las previsiones y subió su nivel a lo largo de la noche, de manera que ayer anegaba ya varias calles de Santa Cristina de la Polvorosa y se acercó al polideportivo y piscinas municipales. La situación más problemática se vivía en Benavente, donde el río llegó hasta el mismo borde de la depuradora que abastece de agua a la ciudad hasta inundar el sótano. Los operarios dedicaron la mañana de ayer a achicar agua en las instalaciones, cuando ya la situación de peligro era menor. Tal como informó un responsable de Aquagest, si hubiera subido un metro más se habría cortado el abastecimiento de agua al quedar inutilizada la depuradora, un riesgo aún cercano, puesto que se prevén nuevas crecidas en las próximas horas.
La estampa que ofrecía ayer Benavente en la zona de las huertas de la Pradera era completamente desoladora.
El río ha cortado los caminos de las huertas, varias familias que allí residen fueron advertidas del peligro y tanto la zona del Paseo de las Pavas como los espacios verdes eran ayer un mar de agua.
La situación puede empeorar hoy, según indican las previsiones meteorológicas, por lo que se mantiene la alerta tanto en Sanabria como Benavente.
«La situación en general ha sido muy complicada durante toda la noche, y tendremos que estar preparados para mañana», advirtió la subdelegada del Gobierno, quien visitó ayer la zona y a las familias desalojadas. Tal como expuso, para hoy se esperan lluvias intensas y viento, que será en Sanabria de hasta 100 kilómetros por hora, lo que puede traer consecuencias desagradables para la población, de manera que pedimos precaución a quienes viven cerca de los ríos». Subrayó que La Guardia Civil «está a su disposición para todo».
El desembalse continúa en Agavanzal (460 metros cúbicos por segundo), así como en Villalcampo (800) y en Ricobayo (400).
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